Estudio histórico: “Un verdadero Centenario” por Paloma Sánchez

La definición que en la actualidad damos a una “agrupación”, “junta”, “consejo”, “asociación”, “federación” etc. de cofradías (porque todos estos sinónimos, y algunos más, se emplean para enumerar lo mismo en las distintas localidades españolas), es bastante simple: La unión de varias cofradías que, representadas por sus seglares hermanos mayores, con independencia de las autoridades eclesiásticas y civiles, aprueban sus propias ordenanzas o reglas para defender sus derechos.

Obviamente, esta independencia fundacional no obsta para que sus estatutos deban ser refrendados por el Sr. Obispo de la Diócesis; y, además, deban también atenerse a todas las leyes emanadas de las autoridades civiles, por la doble personalidad jurídica, religiosa y civil, que tienen estas entidades, al igual de la que tienen cada una de las cofradías que las componen.

Esta definición de “agrupación” es la que se llevó a cabo en Málaga muy tempranamente, en enero de 1921, y que celebramos este año como un verdadero centenario con toda la trascendencia que nos permita la situación sanitaria de nuestro país.

Estas “agrupaciones” (utilizando siempre el vocabulario malagueño) tuvieron algunos pocos precedentes en toda España; precedentes que tenían unas características muy distintas a las actuales entidades, siendo la más importante su propio origen fundacional, pues no eran iniciativas de cofrades seglares sino de autoridades religiosas (obispos o párrocos) y/o autoridades civiles (fundamentalmente alcaldes). Además su organización, estructura, y funcionamiento poco o nada tenían que ver con las tan referidas “agrupaciones” actuales.

En Málaga (y estudiado con total amplitud y solvencia por el Profesor Elías de Mateo en el libro “75 Aniversario de la Agrupación de Cofradías”), tuvimos un precedente de “agrupación” que nos puede clarificar mucho la cuestión.

En Febrero de 1894 se creó una “Comisión” o “Junta de Procesiones” por el Alcalde Francisco Prieto Mera y el Obispo Don Marcelo Spínola. En esa “Comisión” intervinieron además representantes de corporaciones que nada tenían que ver con las cofradías (la Liga de Contribuyentes, el Liceo, el Comercio…etc.) y unos pocos hermanos mayores.

Este precedente fracasó (lo que también sucedió en otras ciudades) fundamentalmente por las distintas visiones que tenía el Alcalde frente a los Hermanos Mayores.

 

Sistematizar lo sucedido con los orígenes fundacionales de otras localidades españolas escapa de la extensión de este comentario que requeriría un estudio mucho más amplio,  porque existen cofradías en todas las comunidades autónomas de nuestro país y por consiguiente “agrupaciones”. Pero a modo de ejemplo me referiré a las andaluzas y enumeraré algún modelo de otras capitales surgidas fuera de nuestras fronteras regionales, pero muy importantes dentro del panorama cofrade español.

Así  pues:

A.-  CADIZ: El “Consejo Local de Hermandades y Cofradías de  Cádiz” tuvo su precedente en la “Junta Administrativa de procesiones” de 1892, impulsada por el Sr. Obispo Don Vicente Calvo y Valero, quien nombró Presidente de la misma al que unos años más tarde sería Alcalde de la ciudad, Don Cayetano del Toro. Desde aquellos años hasta el actual Consejo ha tenido hasta ocho denominaciones diferentes, con sus correspondientes cambios.

B.- JAEN: La “Agrupación de Cofradías y Hermandades de la ciudad de Jaén”, tuvo un precedente en 1926, pero desafortunadamente fracasó. En 1931, la Cámara de Comercio creó una “Junta de Cofradías”, precedente inmediato de la actual “Agrupación” de 1946.

C.- GRANADA: En 1927 se fundó (siguiendo los pasos de Málaga, tal como ellos mismos reconocen) la “Federación de Hermandades y Cofradías de Granada”, que subsiste en la actualidad con el nombre de “Real Federación de Hermandades y Cofradías de Semana Santa de Granada”.

D.- SEVILLA: El “Consejo General de Hermandades y Cofradías de la ciudad de Sevilla” creado en 1954, tuvo  precedentes en 1930/31, con la “Federación de Hermandades”, y en 1941 con la “Comisión de Cofradías” asesora de la Corporación Municipal.

E.- HUELVA: El “Consejo de Hermandades y Cofradías de la ciudad  de Huelva”, fue creado en 1997. Aunque anteriormente se fundó, en 1944, una “Unión de Cofradías de la Semana Santa de Huelva” que funcionó como precedente muy importante del actual Consejo.

F.- CORDOBA: La “Agrupación de Hermandades y Cofradías de Córdoba” fue creada en 1944.

G.- ALMERIA: La “Agrupación de Hermandades y Cofradías de la ciudad de Almería” nominación que recogen sus Estatutos, fue creada en 1947.

 

En el resto de las localidades españolas, y a modo de un mínimo ejemplo de lo que sucede en distintas comunidades,  considerando siempre la importancia de sus semanas santas, encontramos:

1.- CUENCA: La “Junta de Cofradías de Semana Santa de Cuenca” tiene sus precedentes en 1902/1906 cuando se encargaron de la organización de las procesiones el Cabildo Catedralicio, el Ayuntamiento, las hermandades existentes entonces y la Archicofradía de Paz y Caridad. Pero fracasaron en su intento de continuidad, y por ello su precedente más directo es la “Junta de Hermandades” que un grupo de cofrades conquenses crearon en 1941.

2.-MURCIA: El “Real y muy Ilustre Cabildo Superior de Cofradías” se denominó en el momento de su fundación “Unión de Cofradías”, en 1.947.

3.- ZAMORA: La “Junta pro Semana Santa de Zamora” tuvo su precedente en la “Junta de Fomento de la Semana Santa,  creada en 1897 por el Alcalde de la ciudad, quien fue también su primer presidente, Urcisino Alvarez, junto a algunos cofrades. Este primer precedente terminó en 1901, cuando es el Ayuntamiento de la ciudad quien se encargaba de organizar las procesiones. Ante su declive, en 1917, el Obispo Don Antonio Álvaro y Ballano intentó revitalizar aquella primitiva “Junta”, pero fracasó. En 1924, encontramos una nueva “Junta de Fomento”, presidida ya por un Hermano Mayor. En 1932, se convirtió en “Federación de cofradías” integrada en las comisiones de celebraciones populares y festivas del Ayuntamiento de la ciudad. En la postguerra, la “Federación” se independizó de estas comisiones denominándose “Junta a favor de la Semana Santa”, precedente inmediato de la actual “Junta pro Semana Santa de Zamora”.

 

El problema de la datación de estas “agrupaciones” es que algunas de ellas, en su pleno derecho, se remiten a sus precedentes e  intentos  fallidos, para fechar sus orígenes.

En Málaga, al tener un Acta Fundacional muy clara, suscrita por hermanos mayores independientes de las autoridades religiosas y civiles, habiendo permanecido con el mismo título, e incluso el mismo organigrama básico desde 1921, no hemos remontado nuestra fundación a 1894, ya que lo consideramos un precedente, prevaleciendo el rigor histórico desde un principio. Así, nuestro XXV aniversario fundacional se celebró en 1946 bajo la presidencia de Don Alfonso Sell Aloy; el L aniversario se celebró en 1971, bajo la presidencia de Don José Salcedo Sánchez; el LXXV aniversario se celebró en 1996, bajo la presidencia de Don Jesús Saborido Sánchez; y el Centenario se celebra este año de 2021, bajo la presidencia de Don Pablo Atencia Robledo.

Por ello, y tal como refleja en su preámbulo las actuales “Ordenanzas o Reglas” de nuestra Agrupación, ésta es “… la primera institución de este género establecida en España…”; porque recoge ya las características actuales de estas entidades: dirigentes cofrades seglares que se aúnan para defender sus derechos y darse a ellos mismos unas normas procedimentales.

Esta afirmación no la hacemos por un vano y primitivo orgullo, que estaría muy alejado de lo que debe ser la actuación cofrade, sino por reconocer, admirar y valorar la labor de aquellos hermanos mayores, con su primer Presidente Don Antonio Baena Gómez, que tuvieron la inteligencia, visión de futuro, e independencia para fundar una “Agrupación” cuyas normas básicas siguen existiendo un siglo más tarde.

Paloma Sánchez Domínguez. 

Licenciada en Geografia e Historia y Licenciada en Derecho.